Mi aventura de ser maestro comenzó un jueves recuerdo, donde recibí la llamada de una persona que me decía que el lunes comenzaba a dar clases y me dijo que consiguiera una bibliografía porque iba a dar tal materia. Le conteste que no me sentía listo como para enfrentar esa responsabilidad tan grande, pero me respondió que solo con el dictado tenía, que lo que querían era que cuidara prácticamente al grupo. Aparte la materia no era acorde a mi perfil. Llegue el lunes siguiente para reconocer la escuela y familiarizarme con las instalaciones. Me encontré con una escuela muy pintoresca, con un amplio sentido de ofrecer unas instalaciones limpias y confortables.
Llego el día en que por primera vez iba a impartir una cátedra, llegue el martes a la escuela y para pronto se me condujo al aula, donde me esperaba un grupo de puros hombres con fama de ser desordenados. Sentí un poco de nervios, como bien lo apunta el autor Esteve en su ponencia, más sentí por los compañeros que afuera observaban como daría la clase un novato. Aparte hasta novatada recibí porque la materia que iba a impartir tenía fama de ser la primeriza de los nuevos. El libro que conseguí era todo un manual de la materia, pero no se me decía como impartir la clase, eso nadie me decía como hacerlo, ni el subdirector que me recibió, ni el jefe de docentes que me presento ante la clase. Después fui con los alumnos lo más sincero que pude, señalando que mi formación era muy distante de la materia que se me había impuesto, pero que lo acepte porque era la única oportunidad de volver al área productiva. Empecé dictando como anteriormente se me aconsejo, logrando obtener un grado de disciplina muy señalado. No sé si ellos verían en mi por ser joven alguien en quien pudieran confiar, luego me hicieron preguntas acerca de mi, les comente lo que había realizado estudiando, y hasta donde había llegado en los viajes que realice buscando oportunidades y sabiduría para salir adelante. Logre obtener en ellos un interés que me hizo fácil llevar la interacción con el grupo. La materia de la cual hablo fue electricidad, yo solamente lleve esa materia una sola vez en la carrera, pero nunca la lleve como para poder desplayarme en esa área. La verdad sentí frustración primero cuando se me dijo que era la materia que me iba hacer entrar en el sistema educativo, antes se me había dicho que me llevaban por el inglés, el cual aprendí viajando. "Toma esta oportunidad Homero" me decían cuando yo no me sentía a gusto. Lamentablemente lo confieso, solo lleve la materia dictando los contenidos del libro adaptándolos al programa que se me había proporcionado. No cumplí con el objetivo que es el de enseñar un conocimiento, mis alumnos aprendieron más de una forma autodidacta que por lo que yo les transmitía, aunque el libro les gusto tanto que lo compraron por su propia cuenta.
Pero al final sentí una gran satisfacción, porque genere un interés en ellos por otras disciplinas, me preguntaban sobre mis experiencias, sobre mis viajes, mis estudios. Después un alumno se me acerco y me dijo: -Profe, yo solo vengo a estudiar porque no quiero irme al potrero a trabajar como quiere mi padre, pero al oírlo, verlo y sintiendo que Ud. se ha preparado para enfrentar una vida llena de retos, me ha inspirado para que venga a la escuela con gusto y aprenda de las experiencias de los maestros. No está de más que comparta este relato con ustedes, siento que fui un aliciente en este chico y en todos en mi primer grupo, en mi primer experiencia al frente de un salón de clases. Me tope con problemas como la falta de material para realizar prácticas, falta de equipo, falta del mismo conocimiento de la materia de un servidor, pero nunca falto el ánimo del grupo, el ánimo de los jóvenes que no les importaba que yo no supiera mucho de la materia, lo que más les importaba era sentirse importantes de que ellos son el motivo por los cuales uno no escogió ser docente, sino el motivo de que uno quiera llegar a prepararse cada día mas y mas. Yo no escogí ser docente, más bien escogí ser un aliciente en la formación de futuros mexicanos y creo que voy en el camino correcto, encontrándome con un grupo de maestros comprometidos con sus actividades, donde nos enriqueceremos de las experiencias personales.
Por último me es grato decirles que no hace mucho me encontré con aquel chico que se me acerco y me hizo el comentario que más me ha marcado como docente, y lo vi muy bien vestido, de lentes, recién graduado de la universidad.
Llego el día en que por primera vez iba a impartir una cátedra, llegue el martes a la escuela y para pronto se me condujo al aula, donde me esperaba un grupo de puros hombres con fama de ser desordenados. Sentí un poco de nervios, como bien lo apunta el autor Esteve en su ponencia, más sentí por los compañeros que afuera observaban como daría la clase un novato. Aparte hasta novatada recibí porque la materia que iba a impartir tenía fama de ser la primeriza de los nuevos. El libro que conseguí era todo un manual de la materia, pero no se me decía como impartir la clase, eso nadie me decía como hacerlo, ni el subdirector que me recibió, ni el jefe de docentes que me presento ante la clase. Después fui con los alumnos lo más sincero que pude, señalando que mi formación era muy distante de la materia que se me había impuesto, pero que lo acepte porque era la única oportunidad de volver al área productiva. Empecé dictando como anteriormente se me aconsejo, logrando obtener un grado de disciplina muy señalado. No sé si ellos verían en mi por ser joven alguien en quien pudieran confiar, luego me hicieron preguntas acerca de mi, les comente lo que había realizado estudiando, y hasta donde había llegado en los viajes que realice buscando oportunidades y sabiduría para salir adelante. Logre obtener en ellos un interés que me hizo fácil llevar la interacción con el grupo. La materia de la cual hablo fue electricidad, yo solamente lleve esa materia una sola vez en la carrera, pero nunca la lleve como para poder desplayarme en esa área. La verdad sentí frustración primero cuando se me dijo que era la materia que me iba hacer entrar en el sistema educativo, antes se me había dicho que me llevaban por el inglés, el cual aprendí viajando. "Toma esta oportunidad Homero" me decían cuando yo no me sentía a gusto. Lamentablemente lo confieso, solo lleve la materia dictando los contenidos del libro adaptándolos al programa que se me había proporcionado. No cumplí con el objetivo que es el de enseñar un conocimiento, mis alumnos aprendieron más de una forma autodidacta que por lo que yo les transmitía, aunque el libro les gusto tanto que lo compraron por su propia cuenta.
Pero al final sentí una gran satisfacción, porque genere un interés en ellos por otras disciplinas, me preguntaban sobre mis experiencias, sobre mis viajes, mis estudios. Después un alumno se me acerco y me dijo: -Profe, yo solo vengo a estudiar porque no quiero irme al potrero a trabajar como quiere mi padre, pero al oírlo, verlo y sintiendo que Ud. se ha preparado para enfrentar una vida llena de retos, me ha inspirado para que venga a la escuela con gusto y aprenda de las experiencias de los maestros. No está de más que comparta este relato con ustedes, siento que fui un aliciente en este chico y en todos en mi primer grupo, en mi primer experiencia al frente de un salón de clases. Me tope con problemas como la falta de material para realizar prácticas, falta de equipo, falta del mismo conocimiento de la materia de un servidor, pero nunca falto el ánimo del grupo, el ánimo de los jóvenes que no les importaba que yo no supiera mucho de la materia, lo que más les importaba era sentirse importantes de que ellos son el motivo por los cuales uno no escogió ser docente, sino el motivo de que uno quiera llegar a prepararse cada día mas y mas. Yo no escogí ser docente, más bien escogí ser un aliciente en la formación de futuros mexicanos y creo que voy en el camino correcto, encontrándome con un grupo de maestros comprometidos con sus actividades, donde nos enriqueceremos de las experiencias personales.
Por último me es grato decirles que no hace mucho me encontré con aquel chico que se me acerco y me hizo el comentario que más me ha marcado como docente, y lo vi muy bien vestido, de lentes, recién graduado de la universidad.

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